Un cambio de vida

Me diagnosticaron psoriasis con sólo 4 meses de vida, he crecido con ella y para mí siempre ha sido normal sentir picor, irritación y dolor en codos y rodillas, aunque no fue hasta la adolescencia cuando le di importancia estética.

Al igual que muchos de los que estaréis leyendo esto, he tenido epocas mejores y peores, brotes brutales y temporadas de calma absoluta. Hasta hace 2 años siempre había conseguido calmar los brotes con medicación, hasta que al quedarme embarazada me cambiaron por completo los esquemas.

Durante el embarazo mi piel parecía otra, mi pelo, mis uñas eran lisas, tenía una piel normal, sin placas ni escamas, no me lo podía creer, había zonas de mi cuerpo que jamas había visto totalmente limpias y ahora eran suaves y lustrosas, era increíble!

Pero con el nacimiento de mi pequeño me di cuenta que sólo fue un espejismo: a los pocos días de dar a luz me empezó a brotar de nuevo. Los nervios de mamá primeriza, la falta de sueño, una alimentación descontrolada y un largo etcétera supusieron el peor brote de mi vida. Oídos, codos, rodillas, pecho, pies, manos… Cada día descubría una zona nueva afectada, el picor me despertaba y mis grietas comenzaban a doler y a sangrar como antaño. En cuanto pude, acudí a mi médica de cabecera, la cual se negó a mandarme al dermatólogo, puesto que él me iba a recetar lo mismo que ella y era absurdo. En cada visita me recetaba corticoides, y a pesar de dar el pecho y no ser aconsejable, era lo único que conseguía calmar un poco mi situación.

Después de más de 6 meses de idas y venidas con la medicación y sin freno alguno en mi brote, le pedí por favor que me derivase a un dermatólogo, a lo que se negó de nuevo, ya que ella me iba a mandar lo último en el mercado (más corticoides); en fin, mis ánimos por los suelos una vez más.

Un buen día, mi hermana me envío un enlace a un artículo donde hablaba de la relación que existe entre la psoriasis y la celiaquía. Lo primero que pensé fue: “Sí, hombre, solo me faltaba no poder ni comer pan ni pasta!” Pero la curiosidad me hizo comenzar a investigar, a leer mucho y a devorar artículos y experiencias de gente que como yo estaba desesperada y lo había probado casi todo. Y así fue como llegó un día en que conocí a una chica que ,cambiando totalmente su alimentación, consiguió dormir a la bestia, así que pensé: “Qué puedo perder? Voy a intentarlo!”

Dejé de tomar gluten, lácteos, solanáceos, cacahuetes, fresas y naranjas, y empecé a comer mucha más verdura, fruta, cúrcuma, jengibre, a beber mucha agua, a untarme de aceite de coco en vez de cremas… Y a día de hoy puedo decir que tengo a la bestia controlada, y sin usar ningún tipo de medicación.

No sé si lo que a mí me ha funcionado lo hará con todo aquel que padezca esta enfermedad pero si hay alguien que dude de si probarlo, ánimo!! No pierdes nada!!

One thought on “Un cambio de vida

  1. Por desgracias las épocas de estrés, nervios, cambios… son las peores para nuestra enfermedad. Yo reciénteme he tenido que cambiar de ciudad, dejando atrás a familia y amigos y ha sido el peor momento para mí. No solo en lo sentimental y emocional sino para mi psoriasis. Es cierto que yo no padezco de fuertes brotes y que ya he aprendido a convivir con ello pero al mudarme a Málaga mi médico me dijo que incluso mejoraría y todo lo contrario, ha ido mucho a peor, hasta el punto de pensar en dejar este nuevo trabajo y volverme a casa con mi familia. Pero gracias a una compañera ese pensamiento ha desaparecido, me comento que tenía un familiar que aplicaba una solución magistral que era capaz de reducir los síntomas al mínimo y ante la desesperación acepte probar. Me dio un bote de un líquido trasparente y con un olor que no sabría describir, pero no olía mal, me dijo que me lo aplicara una vez al día y que en aproximadamente 5 días empezaría a notar mejoría. A los 2 días ya note como mi piel iba cambiando, a los 5 días ya estaba casi como cuando vivía con mis padres y a los 8 días me encontraba en un punto que hacía tiempo que no recordaba de bien. El producto no sé cómo se llama pero junto con el bote me dio una tarjeta que ponía “DermoPsoriasis”. Yo sigo aplicándomelo una vez en semana y la verdad es que me va genial ojala pueda servir a alguien más y pueda ayudar a la gente a sobrellevar esta enfermedad tan costosa.

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